Una experiencia universal, de la que no podemos escapar. Sin embargo, podemos decidir vivirla de diferente manera.
¿Qué crees que pase con la empresa? ¿Lograremos salir de ésta? —le pregunta un director de una empresa a un consultor externo que había contratado para que le aconsejara y poder sacar a su empresa de la profunda crisis en que se encontraba.
—¡Te lo juro Luis!... Estudio mucho, pero todo se me olvida a la mera hora —comenta un alumno después de un examen en el que no le fue tan bien— ¿Cómo le hago para acordarme de todo?.
—¿Cómo estudias? —le pregunté, y empezamos un camino de cambio de hábitos que, a la larga, le ayudó a mejorar sus notas.
Es necesario que nuestros alumnos desarrollen no sólo la memorización de conceptos, sino que los puedan aterrizar a la realidad. Si no se aprende a pensar, aquellos conocimientos enciclopédicos son inútiles y ciegos.
Es común escuchar sobre la familia como el núcleo de la sociedad, y nadie duda del papel tan importante en la formación de la persona, su necesidad para acompañar a los jóvenes en su desarrollo mientras pasan a convertirse en adultos independientes, y formar ellos mismos su propia familia. Pero es más difícil encontrar donde nos hablen de cómo desempeñar esa función tan especial y de gran trascendencia.