Sin importar la industria en la que estés, siempre te toparás con clientes difíciles, muy exigentes, o que demandan cosas extraordinarias, más allá del servicio que ofreces normalmente, y que por tanto suponen un reto para tu empresa.
¿Qué debemos hacer cuando nos llegue un cliente así? Yo he escuchado dos posturas. Por un lado, hay quien dice que es necesario educar al cliente, y adaptarlo a las formas y estilos de la empresa, como uno más, sin darle importancia y aunque se enoje y se queje.
Por otro lado, hay quien dice que vale la pena esforzarse por atender especialmente bien a estos clientes, aunque te cueste más esfuerzo y recursos.
Para SUMMO, una compañía de bienes raíces, el segundo es el mejor camino. Esta compañía de venta y renta de casas quiso aprovechar la oportunidad y pensó en una idea bastante creativa para comunicar su mensaje: que ellos son los expertos en ayudarte a encontrar la mejor casa para ti.
Se dieron a la tarea de ponerse a prueba con un cliente muy exigente: el cangrejo ermitaño.
Les ofrecieron casa nueva y ellos siempre prefirieron la casa de esta compañía japonesa. Así, toda la playa se convirtió en publicidad para la compañía.
Les dejo el video aquí.